El escritor y periodista Ramón García ha ganado la última edición del premio Barahona de Soto de Teatro Breve 2009 que promueve la localidad cordobesa de Lucena, con su texto 'Desespérame'. Precisamente, el premio pilló a García, colaborador habitual de EL NORTE DE CASTILLA, dando unas charlas por tierras andaluzas. 'Desespérame' es un monólogo femenino que el autor «guardaba en algún cajón hace tiempo pero me pareció que se ajustaba a las bases del premio». Con el esfuerzo de condensación que exigían las normas del certamen (menos de 35 folios), Ramón García plantea un monólogo «muy temperamental sobre el paso del tiempo y sus malas jugadas», explica.
La protagonista y su mundo, abocados a un final bronco y poco previsible, aborda el paso del tiempo más allá de sus estragos en la edad de cada cual. Habla de «los antes y los después de algo. Ese algo que hace que pierdas un tren y todo cambie», reflexionó el escritor vallisoletano, para quien «todos somos prisioneros del tiempo».
El premio Barahona de Soto se creó en 1978 y ha alcanzado prestigio entre los galardones teatrales del país. De hecho, Ramón García ya logró un accésit en 1983 por su texto 'La cola'. El concurso ofrece dos modalidades: una de teatro infantil y otra de teatro breve. Esta última está dotada con 6.000 euros de premio, una estatuilla y la puesta en escena de la obra.
Al grano
Aunque es un autor prolífico, Ramón García se ha dedicado bastante más en los últimos años a crear y escribir obras y textos para niños. «Sí, es curioso que me hayan premiado por un texto para 'mayores', pero me pareció que 'Desespérame' se acercaba bien al planteamiento de una obra corta y contundente», reflexionó ayer. También en Valladolid existe la tradición de un certamen de teatro breve que, además incluye su nombre entre los galardonados: el que patrocina Caja España y que García ganó en 1978.
Maestro y periodista de formación, Ramón García ha cultivado todos los géneros, pero reconoce que el del teatro breve es especialmente complicado. «Exige una gran densidad argumental en poco espacio -explica -, ya que no puedes crear muchos mundos y tienes que ir directamente al grano».
El galardón le llega tras su reciente 'Nada es lo que parece', con el que se reinauguró el Teatro Zorrilla, el 21 de enero. También es autor de 'Yo, Cervantes, tuve otras cosas que hacer', montaje teatral en el IV centenario del Quijote; y de la adaptación, junto con el propio novelista, de la novela 'Las guerras de nuestros antepasados', de Miguel Delibes.