Israel propuso ayer el despliegue en el sur de Líbano de una fuerza multinacional liderada por la OTAN que sustituya a los cascos azules y que permanezca en la zona hasta que el Ejército regular libanés sea lo suficientemente fuerte para garantizar la seguridad en la frontera entre los dos países. La propuesta la formuló el ministro de Defensa, Amir Peretz, al término de un encuentro con el titular de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, que ha iniciado una gira diplomática por la región con el objetivo de acabar con la guerra no declarada entre Israel y Hezbolá que comenzó el 12 de julio. «El objetivo de Israel es ver al Ejército libanés desplegado a lo largo de la frontera con Israel, pero entendemos que estamos hablando de un ejército débil y que a medio plazo Israel tendrá que aceptar una fuerza multinacional», aseguró Peretz.