Valencia vivió ayer la mayor tragedia ferroviaria de la historia de España. Al menos 41 personas murieron y más de 40 viajeros resultaron heridos de diversa gravedad cuando dos de los cuatro vagones de un convoy de metro volcaron en una curva muy pronunciada, justo cuando el tren de la línea 1, la más antigua y transitada de la ciudad, entraba en la estación de Jesús. Las primeras investigaciones determinaron que la velocidad excesiva y la rotura de una rueda fueron la causa del accidente, que pudo ser mucho más grave si los 150 usuarios que esperaban el tren no hubieran sido evacuados antes de ser absorbidos por la nube de polvo y humo que provocó el descarrilamiento.