«Lo siento, solo fue un calentón», justificó hace solo unas semanas una mujer que acababa de denunciar a su marido por malos tratos para retirar la denuncia. Esta situación se repite hasta en el 30% de los casos de víctimas que se deciden a acudir al juzgado y que luego dan marcha atrás y perdonan a sus compañeros antes de llegar a juicio ante el temor a perderlo todo: «Se ven en la calle con 60 años y piensan que más vale malo conocido...», lamenta la abogada de la Asociación Vallisoletana de Víctimas de Agresiones y Malos Tratos, Rosario Achucarro.