«Ninguno de nosotros ha estado ni negociando ni rebajando la extorsión». El ex presidente del PNV Xabier Arzalluz fue tajante ante el juez Fernando Grande Marlaska, quien ayer le interrogó como testigo en el sumario abierto contra la red de chantaje de ETA. El veterano político, que durante los 50 minutos de declaración negó con insistencia que su partido haya mediado nunca en los pagos a la banda, denunció a la salida del juzgado la «politización de la justicia» y advirtió que esta dinámica puede conducir a que el PNV «impugne la Constitución».