La vicepresidenta primera y portavoz del Ejecutivo regional, María Jesús Ruiz, dio cuenta ayer tras el Consejo de Gobierno del encuentro que mantuvo el pasado lunes con el presidente de la Sepi (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) para presentar los planes de la Junta encaminados a mitigar las consecuencias que sobre el centro territorial de RTVE tendrá el plan de saneamiento anunciado por el ente público. De las declaraciones de Ruiz se puede concluir que el encuentro terminó con luces, en lo que a la radio se refiere, y con sombras por lo que respecta a la televisión.
La vicepresidenta planteó a la Sepi y al Ministerio de Industria la posibilidad de que la comunidad asumiera en forma de traspaso o concesión las frecuencias de Radio 5 en Castilla y León, «puesto que según el proyecto de la sociedad estatal, estas emisoras solo difundirán información nacional, y únicamente Radio 1 hará desconexiones a lo largo del día de un total de ochenta minutos para información regional».
María Jesús Ruiz reconoció que en este punto sus interlocutores no dijeron «ni sí, ni no, ni todo lo contrario», pero sin embargo tuvo la sensación de que había posibilidades de que la iniciativa prosperase, y de ser así, «se podría estar hablando de una radio pública en Castilla y León, con una programación específica autonómica, local y provincial».
Peor panorama se presenta para Televisión Española. En el plan de saneamiento se prevé que las desconexiones de la programación nacional para ofrecer información regional se reduzca a media hora diaria de lunes a viernes. La portavoz de la Junta ofrecía en este sentido volver a negociar un convenio que ampliara estos espacios, «pero a este planteamiento se me dijo directamente que no, ya que no es este el modelo de televisión que quieren implantar».
Sea como fuere el resultado final, María jesús Ruiz cuenta ya con el respaldo del Gobierno de la comunidad para firmar con los sindicatos CC. OO. y UGT una propuesta conjunta en defensa del del centro territorial de RTVE.
La propuesta de reestructuración aprobada por la Sepi incluye el recorte en todo el país de 4.150 empleos, medida que afectará sobre todo a los trabajadores de 52 años en adelante y para los que se prevé como incentivo el recibirán hasta el 87% del sueldo real bruto hasta la jubilación. En Castilla y León se verían afectadas en torno a las 15 o 17 personas, según señaló ayer Ruiz.