Bajaba del monte junto al resto de su cuadrilla desde la localidad de Cardaño de Arriba, donde había estado realizando labores propias de tratamientos selvícolas y de reposición de pequeños árboles que la Junta había subcontratado con la empresa salmantina para la que trabajaba, Refosil S. L., y se dirigía hacia el pueblo cercano de Triollo para continuar la faena encomendada, pero la carretera se interpuso ayer en su camino de manera trágica, impidiéndole completar la jornada laboral. El vehículo en el que viajaba se salió de la vía, volcó y se despeñó por un barranco de cuatro metros de altura en los límites de Alba de los Cardaños, cobrándose su vida y ocasionando heridas graves a otros dos compañeros de buzo, peones forestales como él.