Las algaradas protagonizadas por los grupos parlamentarios del PP en el Congreso y la Asamblea de Madrid cuentan con el respaldo de la dirección nacional, que justifica las protestas por la gravedad de la «tropelía» que supuso la detención ilegal de dos de sus militantes y en aras de que el escándalo no pase desapercibido. El diputado valenciano Vicente Martínez Pujalte, expulsado del hemiciclo el pasado jueves, ha recibido múltiples muestras de solidaridad tanto de la cúpula del partido como de sus compañeros. Hasta quienes discrepan de este método de oposición reconocen que las broncas han surtido el efecto deseado al dar publicidad al 'caso Bono', si bien algunos temen que resulte contraproducente.