 Tumbas en el cementerio cinematográfico de Sad Hill, a los pies de la peña del Carazo. A la derecha, huesos en el lugar donde se construyó el Campamento Betterville. / J. PRIETO |
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En marcha: Hasta la localidad de Carazo puede llegarse desde Barbadillo del Mercado, en la N-234 que une Burgos y Soria.
El puente de Langstone: El otro importante escenario natural localizado en esta zona aparece en la película con el nombre de puente de Langstone, junto al que se recrea una dura batalla entre los dos ejércitos repleta de extras y explosivos. La escena fue grabada en un recodo del río Arlanza, a 3,5 kilómetros de la localidad de Hortigüela, en la carretera que conduce hasta Covarrubias, poco antes del monasterio de San Pedro de Arlanza.
El paseo: Tiene una longitud total de unos 10 kilómetros que pueden hacerse en unas tres horas. Mapa: 315-I, a 1:25.000, de IGN.
Dormir: Teléfono de información turística institucional:
902 20 30 30.
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En 1966 el director Sergio Leone aterrizó con un tropel de técnicos y actores en los apartados serrijones que el río Arlanza dibuja entre las localidades de Covarrubias y Salas de los Infantes para rodar algunas de las escenas más impactantes de una de sus películas más conocidas: 'El bueno, el feo y el malo'. Han pasado 40 años y todavía quedan recuerdos sobre el paisaje de algunos de los escenarios que tuvieron que levantarse para conseguir que este bello rincón burgalés apareciera para el mundo entero como un apartado rincón de Nuevo México en el que tres buscavidas se disputaban el oro escondido en una tumba del cementerio de Sad Hill.
El rodaje se llevó a cabo a los pies del impresionante murallón calizo que dibuja la peña del Carazo en el curso medio del río Arlanza. La película se desarrolla durante la Guerra de Secesión americana mientras los tres protagonistas buscan un botín para cuya localización exacta necesitan compartir la parte de información que ha logrado reunir cada uno de ellos por separado. La astucia a la par de los protagonistas, encarnados por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach, solo puede conducir a un peculiar duelo a tres sobre el círculo central del gigantesco cementerio de Sad Hill.
La magnitud del escenario, un impresionante anfiteatro natural en el que se simularon las tumbas de 6.000 personas, hace que todavía sea perfectamente distinguible. El acceso hasta el fingido camposanto, punto de arranque del posterior paseo a pie, puede hacerse desde Contreras. Cerca de la iglesia y a la altura de las antiguas escuelas, se abre, por la derecha, la pista de tierra que enlaza este pueblo con Santo Domingo de Silos. El camino está balizado con marcas de pintura roja y blanca. Tres kilómetros de tendido ascenso llevan hasta el collado donde es preciso abandonar la pista, que continúa hacia Santo Domingo, y aparcar el vehículo junto a la valla que delimita el término municipal.
Del otro lado de la valla se abre el anfiteatro natural donde todavía se aprecian los restos de los montículos, moteados casi todos por matorrales de enebro, que dibujaron el engaño de las tumbas. Una perspectiva todavía mejor del conjunto se tiene continuando por la pista hacia Santo Domingo hasta alcanzar el alto que está a la vista.
El paseo a pie hasta la localidad de Carazo descubre, desde aquí, el hermoso y apartado valle que se abre entre las peñas de Carazo, a la izquierda, y las de Los Cuetos, a la derecha. Para ello basta seguir, desde la valla, las marcas de pintura azul y amarilla. El primer kilómetro, desde ese punto, no tiene pérdida hasta alcanzar una bifurcación. En ella campea una señal que indica que el camino para bicicletas, y ahora para el paseante, que lleva a Carazo es el de la derecha. Tres kilómetros y medio después se enlaza con la carretera que, por la izquierda conduce a Carazo. Un cartel de madera justo a la entrada anuncia la ubicación del Campamento Betterville, otro de los escenarios levantado para el rodaje de la película.
No tiene pérdida
Su visita implica tomar el camino que sube hacia el cementerio, traspasar la valla ganadera que se ve y continuar un tramo pegado a ella para luego coronar el cerro de La Majada de las Merinas. En su superficie plana aún se distinguen los 14.000 metros cuadrados que fue necesario cercar con los profundos fosos, sacos terreros y empalizadas que se ven en la película.
Para cerrar el círculo que lleve de nuevo al punto de partida hay que regresar a Carazo, seguir por la carretera hacia Salas y, casi al final del pueblo, localizar el poste de señalización que, junto a una fuente seca, apunta las marcas del GR.82 hacia Silos. Sus balizas, sin pérdida posible, conducen, en 5,5 kilómetros hasta el lugar donde se aparcó el coche.