Vestidas con el mismo escote, luciendo la misma talla y encantadas en su primer posado público, Isabel Preysler y Anna Kournikova o, lo que es lo mismo, suegra y nuera, en el caso de que la tenista acabe casándose con Enrique Iglesias, amadrinaron ayer una nueva tienda de Porcelanosa en Valencia, firma en la que Preysler lleva 26 años prestando imagen y en la que ayer debutó la deportista.
Como era de imaginar, no hubo competencia entre ellas, ni zancadillas ni miradas pérfidas que delataran tiranteces o malos rollos. Todo lo contrario. Los piropos que se dedicaron fueron abundantes y hasta clónicos. «Anna es una mujer muy alegre, muy activa; tiene un gran corazón y un carácter muy fácil, tal y como me había dicho mi hijo», decía Preysler. «Isabel es maravillosa, inteligente, elegante, tiene un gran estilo... es adorable», contestaba Anna.
Una pena que no estuviera Enrique con ellas. Hubiera disfrutado contemplado sus poses y sonrisas. «La conocí a los tres meses de empezar su relación con Enrique, pero la verdad es que no hemos pasado mucho tiempo juntas. Mis hijas la han tratado más y por ellas sé que es encantadora». Por supuesto, se habló de boda y no solo de una.
Preysler confirmó que toda su familia está invitada al enlace de Carmen Martínez-Bordiú y José Campos el próximo 8 de julio en Santander. «Claro que me sorprendí con la noticia, no me la esperaba. Siempre respeto las decisiones de mis amigas, puesto que solo me importa su felicidad», comentaba sobre el próximo enlace de la que fuera su íntima amiga. «A José aún no lo conozco, tan solo nos hemos saludado por teléfono», aseguró.
Pero ayer la boda era la que podrían celebrar el cantante Enrique Iglesias y Kournikova. A la vista de sus respuestas, parece que habrá que seguir esperando. «No creo que sea necesario casarse para ser feliz, y nosotros lo somos», comentaba la deportista, que acudió con unos impresionantes pendientes de brillantes regalo de su novio.
Enrique, «muy 'hot'»
«De Enrique me enamoró todo, es diferente a los demás, me encanta la pasión que pone en todo lo que hace, tiene los pies en la tierra y, sobre todo, es muy sexy, muy 'hot'», confesó Kournikova.
«Me consta que Anna ha sido la primera novia seria de mi hijo. Nunca ha estado tan enamorado como ahora», anunciaba Preysler, quien tampoco sabe si la pareja terminará casándose. «Me encantaría tener más nietos».
Lo que Isabel no pudo comentar ayer fueron las declaraciones de su otro hijo, Julio José, en el programa 'Salsa rosa', donde, sin perder el humor ni la sinceridad, acabó de un plumazo con algunos de los misterios que siempre han rodeado a la figura de su madre. Entre otras cosas, confesó que Preysler ayuna un día a la semana (solo come fruta), se pasa más de una hora poniéndose crema en rodillas y codos antes de dormir, y pasea por su casa en bata y zapatillas. Adiós con el glamur.
Pero esas revelaciones solo se ven de puertas para dentro, puesto que ayer la reina de corazones recurrió a sus fieles Valentino, Óscar de la Renta, Dolce y Gabanna y Suárez para estar radiante junto a la que se podría considerar su nuera, puesto que «es como si ya estuvieran casados», tal y como declaró.