Tardarán todavía meses en verse las máquinas, pero en el Gobierno aseguran que la situación está completamente desbloqueada y que ya trabajan sobre un trazado definitivo para la Autovía del Duero entre Tudela y Peñafiel. El Ministerio de Fomento ha remitido a Medio Ambiente la propuesta de desdoblamiento de la actual carretera nacional 122 para su conversión en autovía. El departamento ministerial que dirige Cristina Narbona deberá pronunciarse ahora y certificar que el trazado elegido no presenta trabas ecológicas o medioambientales que desaconsejen su construcción. De contar con el visto bueno de Medio Ambiente, las obras podrán comenzar sin ningún tipo de problemas. De no ser así, tendrá que revisarse el proyecto. Aunque siempre será, explican desde el PSOE, sobre la línea ya acordada y que apuesta por la duplicación de la actual carretera. Duplicación sur total, reza el proyecto que estudian en los despachos ministeriales.