No pudo tener mejor comienzo la Vuelta en su nueva etapa bajo la dirección de José Luis López Cerrón. Por un lado la amenaza de lluvia y viento solo se cumplió en parte, completando al final una jornada más que aceptable aceptable y típica de la primavera que precisamente comenzó ayer poco después del final de etapa. Por otro, los profesionales demostraron a las primeras de cambio que no vienen dispuestos a cumplir el expediente y desde el kilómetro 16 al 145 no faltaron los intentos de escapadas, con figuras como Vinokourov, Popovych y Rubiera dejándose ver entre los que dieron la cara tanto al comienzo como al final. Por si fuera poco, la llegada respondió a los pronósticos y 29 hombres disputaron un esprint en el que Ángel Edo -35 años a sus espaldas y otras cuatro victorias anteriores en la vuelta a Castilla y León- demostraba que todavía le queda cuerda para rato.