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Jueves, 16 de marzo de 2006
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PALENCIA
 Actualizado: 12.53 a.m.
 
 
EDICIÓN IMPRESA
 
Marcos de Celis da la vuelta al ruedo en su última aparición en una plaza de toros, en el homenaje a los toreros palentinos celebrado en octubre de 1995 para conseguir fondos para la Catedral. / M. FUENTE
PALENCIA
El 10 de diciembre de 1958 Palencia entera se colapsó. Circular por el centro de la ciudad resultaba imposible, los bares estaban abarrotados y ni un alma podía moverse por las cercanías de la iglesia de las Claras. El 10 de diciembre de 1958, Marcos de Celis llevó al altar a su novia de toda la vida, Luisa Gato, a la que había conocido siendo un chiquillo que vendía huevos y quesos y que presumía de ser un gran portero de fútbol. Pero aquel día de diciembre del 58, algo menos de tres años después de haber tomado la alternativa, Marcos de Celis no era ya solo un torero para los palentinos, era un auténtico fenómeno social. El único que ha conseguido colgar reiteradamente el cartel de 'no hay billetes', aunque también lo logró otro monstruo, el que para muchos ha sido el más grande, Manuel Rodríguez 'Manolete'. Y es que a finales de los cincuenta, Marcos de Celis lo era todo para los palentinos, que jamás reconocían que su ídolo podía haber tenido una mala tarde.
 
EVANGELINA RODRÍGUEZ MARCOS PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN TIERRA SIN MALES
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