El campo no resulta atractivo para los jóvenes. Aunque cada año se incorporan medio centenar de jóvenes palentinos como profesionales de la agricultura o ganadería, la mayoría lo hacen al jubilarse el cabeza de familia. Y es que la incorporación de jóvenes no logra paliar las cifras de abandono que registra cada año el sector. Casi 300 agricultores y ganaderos se jubilan cada año, y en la última década la población activa del sector se ha reducido en 1.700 trabajadores, pasando de tener 5.700 a los 4.000 actuales, según las cifras que maneja la organización agraria Asaja. «Es una tónica en el campo de Castilla y León y en toda España. El sector agrario atraviesa una incertidumbre y la gente ve que no hay futuro», justifica Donaciano Dujo, presidente de Asaja Castilla y León.