«Podemos competir sin complejos con chinos, brasileños y lo que haga falta». Son palabras del presidente de Hewlett-Packard (HP) Española, el astorgano José Antonio de Paz, tras anunciar el aumento de la carga de trabajo de investigación para su personal de León. El Centro de Competencia que la empresa HP tiene en el Parque Tecnológico leonés abrirá una nueva línea de actividad con proyecto de «alta investigación» en el área de desarrollo de programas y tecnología ligados a la impresión de gran formato que la multinacional lleva a cabo en estos momentos en Asia y América. Concretamente en dos centros colaboradores de La India y Brasil.
El anuncio de este compromiso lo hicieron ayer José Antonio de Paz, presidente de HP Española y máximo responsable de la multinacional informática en la península Ibérica, Miguel Ángel Turrado, director del centro de HP en León, y el consejero de Fomento de la Junta, Antonio Silván. La primera fase de estos nuevos proyectos supondrá una inversión que superará el millón de euros.
La iniciativa ha supuesto la contratación inmediata de diez ingenieros «de alta formación», según concretó De Paz, que se ocuparan de las labores de innovación en software para mejorar las prestaciones que ofrece el panel de la impresora y también la gestión de la impresión desde el ordenador. Esta decena de profesionales llegará a formar una previsible plantilla de 50 personas para estos proyectos concretos. Esas son las previsiones que manejan los responsables de la compañía, que «va camino de los 300 empleos» en su centro leonés.
La compañía líder mundial en informática, con 20.000 millones de dólares de facturación por delante de IBM, segunda del sector, ha firmado convenios de colaboración con las cuatro universidades públicas de Castilla y León con un único objetivo: captar talento e ideas. «El proyecto de HP en Castilla y León es fundamenta en el talento, lo demás, los edificios, las sedes son elementos secundarios», precisó de Paz. El traslado de los trabajos de investigación a León «no es un regalo, es cuestión de calidad», precisó el directivo. Una competitividad basada en alta tecnología y costes ajustados, a lo que se suma la ventaja de la proximidad y de trabajar con un idioma, una cultura y un uso horario similar, no como sucede con Brasil y La India.
El cuartel general
Miguel Ángel Turrado explicó que llevan un año trabajando en una iniciativa que calificó de ejemplo del «compromiso en investigación y desarrollo con Castilla y León». Para el directivo de HP este proyecto es «estratégico». Esta ligado al centro de desarrollo que la empresa tiene en Sant Cugat del Vallés (Barcelona) referencia mundial en el sector de las impresoras en investigación y formación de personal.
«Es el cuartel general mundial» de la factoría para estos fines, explicaron ayer responsables de la firma en las instalaciones catalanas, que son el centro de investigación más importante de la compañía fuera de EE UU y el primero de España. 100 de las 800 patentes que se registran anualmente en el país salen de allí. Innovaciones como la tinta látex que permite cartelería exterior con resistencia de hasta 5 años, inocua e incolora por no utilizar productos corrosivos, impresoras con microcámaras que controlan la posición de papel y con espectrofotómetro que detectan y corrigen desviaciones de color en impresiones artísticas, son algunos de los avances gestados en los laboratorios de Sant Cugat.
HP abrió en Sant Cugat en 1989 con 12 empleados y hoy paga la nómina de un plantilla de cerca de 3.000 personas. Empezó siendo un centro de producción. Esa etapa de ser competitivos en producción pasó pronto y se traslado la fabricación a Hungría y Asia. Donde estaban los muelles de carga están hoy los laboratorios de investigación. La fuerza física se ha transformado en cerebro. «Es la única forma de sobrevivir a las deslocalizaciones. La clave es la formación de profesionales de alta cualificación», reiteraron desde el equipo directivo.
Apuesta autonómica
Antonio Silván agradeció la «apuesta tecnológica» que supone el proyecto liderado por HP y lo puso como ejemplo de los frutos que puede cosechar la colaboración entre la administración y la empresa privada en lo que es investigación ligada a las nuevas tecnologías. «Esos primeros diez empleos son la lluvia fina, permanente realidad en la comunidad autónoma. Vamos por el buen camino, aunque a algunos puede que no les parezca una cifra llamativa», precisó el consejero, que no dudó en comparar con lo que conoció ayer de primera mano en Sant Cugat. De los 12 empleos de hace veinte años, a los casi 3.000 de la actualidad.
La presencia de HP en Castilla y León esta ligada también a la puesta en marcha del supercomputador Caléndula, que depende de una fundación en la que participan la Universidad leonesa y la propia Junta. Este supercomputador, el segundo más potente de España después del Mare Nostrum de Barcelona, permite acelerar exponencialmente los cálculos necesarios para los proyectos de investigación de los sectores más variopintos, desde la biomédica a la meteorología o los juegos de ordenador. Sin supercomputación no hay hoy investigación rentable y Caléndula la 'democratiza' para las empresas de la región.
Antonio Silván no podía ocultar ayer su satisfacción. «Esto no es una estación término, si no una estación de tránsito y por esta vía tenemos que seguir viaje», apuntó a De Paz, astorgano de origen.
El directivo de la multinacional recogió el guante. No quiso avanzar nada concreto, aunque apuntó que la colaboración con las universidades dará más frutos en forma de nuevos proyectos. «Sigo hablando, de momento, del Parque Tecnológico de León, pero estamos preparados para crecer con varios proyectos en cartera», auguró el presidente de HP para España y Portugal, quien añadió que espera que los acuerdos con las universidades de Salamanca, Burgos y León empiecen a funcionar.