Los puentes de Queensboro, Brooklyn, Williamsburg o Manhattan, integrados en la ciudad que empezaba a crecer y a transformarse. Obras de construcción, materiales, gentes que van y vienen, coches de modelos que hace varias décadas pasaron a la historia. Es Nueva York entre 1906 y 1934 y ahora es posible recorrerla en Valladolid a través de las fotografías que tomó Eugene de Salignac.
La exposición, con la que ha vuelto a abrir la sala de San Benito tras las obras de rehabilitación, ha sido producida por Aperture Foundation y el Museum of the City y reúne 50 imágenes seleccionadas entre las cerca de 20.000 placas de cristal y 10.000 copias originales custodiadas en los Archivos Municipales de la Ciudad, cuyo crecimiento explosivo en las tres primeras décadas del siglo XX documentan.
Eugene de Salignac nació en Boston en 1861 y desde 1906 a 1934, año en que se jubiló, trabajó en el Departamento de Puentes, Plantas y Estructuras de la Ciudad de Nueva York, para el que fotografió todos los proyectos de construcción municipales así como a quienes los dirigían, edificaban, mantenían e inspeccionaban.
Se centró en los componentes estructurales de la ciudad en expansión y, según sus biógrafos, no tenía formación ni experiencia previa con la cámara, pero consiguió dar una versión personal, como recordó en la presentación de la muestra Elena Navarro, representante en España de Aperture Foundation y directora de Canopia, que ha coordinado la exposición organizada por la Fundación Municipal de Cultura.
Las imágenes que acoge demuestran que el autor se detenía en las fisuras y las imperfecciones, en los remaches y los letreros aislados, al tiempo que jugaba con la luz y la composición.
Además, cuando a finales de los años veinte llegó la Gran Depresión, plasmó las colas para el pan, los accidentes y los trabajadores, muchas veces desempleados que ejecutaban tareas para las que no estaban preparados y aparecen mirando directamente a la cámara. Porque para Salignac, convencido de que el desarrollo no existe sin la labor de los hombres, las personas eran tan importantes como las escenas.
Iconos urbanos
Muchas de las imágenes de la muestra representan iconos urbanos, lugares que el espectador ha visto muchas veces en periódicos, revistas o películas. Sin embargo, los puntos de vista son casi siempre sorprendentes, igual que un cierto aire teatral que en ocasiones convierte la ciudad en un escenario.
Además, algunas de las fotografías de Salignac tienen la belleza y el misterio que Scott Fitzgerald describió en 'El gran Gatsby' en 1925, como la de los pintores colgados en lo alto de los cables del puente de Brooklyn. La exposición se completa con la proyección en la sala y de forma continuada de 12 cortometrajes documentales rodados entre 1899 y 1905 en Nueva York, cuando la llegada de emigrantes europeos y la consolidación de los cinco distritos metropolitanos convirtieron la ciudad en la más importante de América. Una metrópolis en la que ascendían los rascacielos más altos del mundo, se inauguraban puentes suspendidos y se construía una larga red de metro. Es lo que retrató Salignac, quien usó negativos sobre placa de cristal de 20 por 25 centímetros e hizo sus primeras impresiones sobre papel fotográfico Velox, hasta que cambió a la gelatina de plata. Así están realizadas las imágenes de la exposición, identificadas por las anotaciones hechas a mano de su autor.