A sus 37 años, el joven toresano Diego García Trascasas, trabaja como agricultor desde que tenía 19. Para este agricultor, la situación del sector es tan complicada que, como augura, o se adoptan soluciones de forma inmediata o muchos profesionales de la zona de Toro tendrán que abandonar el campo. Además, al problema de los bajos precios que los agricultores perciben por sus cosechas, García añade la falta de unión del sector para adoptar soluciones alternativas.
-¿Cómo valora la situación actual del sector agrícola?
-Es mala, como en general, aunque en este sector en el que hay muy poca unión, la situación es peor todavía. Además, como entre nosotros no hay unión, no hacemos fuerza nunca, sólo en actos como éste en el que regalamos productos y viene la gente. Lo que es una verdadera pena es que regalemos un kilo de patatas que a nosotros nos pagan a cuatro céntimos y producirlo nos vale siete.
-¿Cuál es el principal problema?
-Sobre todo el intermediario, que es el que realmente gana, y también la poca unión que hay entre nosotros, porque así no hacemos fuerza ni somos capaces de montar cooperativas. Como no hay unión, dependemos de otros para vender todo lo que producimos.
-¿Cree que la movilización del sector servirá para paliar algunos de sus problemas?
-Es un paro un poco 'ligth' porque no se corta nada, como se tiene que hacer para no molestar a nadie, pero sabemos que con esta movilización vamos a conseguir poco porque tenemos que hacer más fuerza, aunque hay que ir paso a paso
-¿De qué manera va a vivir este paro general de los profesionales del sector?
-Con tranquilidad, con los compañeros repartiendo gratis patatas para demostrar un poco lo que todo el mundo sabe, que los supermercados y grandes superficies cobran las patatas a 80 céntimos y que nosotros las estamos vendiendo a cinco y a seis céntimos.
-En la actualidad, ¿el cultivo más rentable en la zona de Toro sigue siendo la remolacha?
-Me gustaría decir que el otro día escuché a un dirigente de la Azucarera decir que gracias a Dios el cereal está como está, arruinado, y la gente vuelve a sembrar remolacha. Esto viene a demostrar que unos morimos, los agricultores, para que otros puedan vivir, en este caso los empresarios.
-¿Cuáles son las principales reivindicaciones?
-Lo que pedimos es que haya un cambio en general para que yo pueda seguir trabajando como agricultor, y aunque no quiero hacerme rico, sí quiero que mi producto, que vale producirlo diez, me lo paguen a once o doce para seguir viviendo, porque tengo hijos y tengo que mantenerlos. Lo que no puede ser es que me vaya arruinando poco a poco.
-¿El sector agrícola tiene futuro?
-Futuro tiene que haber porque la gente tiene que comer. El futuro pasa por unirnos y porque no se rían de nosotros.