Burgos acogió ayer la clausura del Congreso Internacional de Críticos de Arte 2009, en el que se destacó la importancia del arte en lugares públicos y de la mediación cultural que pueden ejercer los críticos, según explicó el coordinador del congreso, Jesús Pedro Lorente, profesor titular del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Lorente admitió que el arte público «a veces pasa desapercibido» para los críticos y los ciudadanos. «Está bien que los críticos estemos haciendo esa mediación cultural de llamar la atención sobre estos fenómenos actuales, sobre las nuevas presencias del arte público, intentar divulgarlo, estudiarlo, interpretarlo, valorarlo, que es nuestra función», explicó Lorente, quien indicó que el arte en lugares públicos se manifiesta y se puede difundir por varias vías. De hecho, el congreso incluyó una conferencia sobre su difusión a través de Internet.
Lorente aseguró que los críticos no están «al margen de la sociedad» y que este congreso también ha servido de «autocrítica». En este sentido, explicó que «a veces la atención de lo urgente, la última exposición, hace que lo cotidiano, lo que vemos a diario, lo vayamos dejando de lado» y se mostró partidario de prestar atención «a todos los fenómenos artísticos».
Antoni Remesar, último ponente del congreso, se refirió a las «cuestiones sobre participación y accesibilidad» en relación al arte público. Remesar destacó que se están haciendo muchas intervenciones de las que «la ciudadanía en su conjunto desconecta». En esta última jornada del congreso los participantes visitaron el CAB (Centro de Arte Caja de Burgos).
La presidenta del comité organizador, Blanca García Vega, aseguró que el congreso ha conseguido «expectación». En referencia a Castilla y León, García Vega aseguró que «es la más pobre» en cuanto a crítica de arte en toda España, a excepción de Extremadura. La también catedrática de Historia de Arte de la Universidad de Valladolid, lamentó el atraso respecto a regiones como Valencia, Cataluña o Galicia. La razón es que la comunidad «está muy anclada en su patrimonio histórico», mientras que la crítica de arte está enfocada al arte contemporáneo. Por eso mostró la necesidad de ampliar la asociación en Castilla y León.