Si se echa la vista siete días atrás, alrededor de un centenar de ciudadanos se sentaban en torno a unas meses y un café para saborear la mañana del sábado en amena tertulia. El motivo de aquella iniciativa, SegoviaExpresso, no era otro que el de debatir y vislumbrar una ciudad en el 2019 después de haber paladeado la Capitalidad Cultural Europea tres años antes. Fue un ejercicio de imaginación e ilusión aplaudido por los responsables de la Oficina Segovia 2016, encargada de guiar el sueño de toda una urbe por alcanzar la luna de la designación.
La tormenta de ideas que descargó hace una semana en La Alhóndiga sólo tiene lecturas positivas para la concejala de Cultura de la ciudad, Clara Luquero, y para la directora gerente de Segovia 2016, Nuria Preciado. Ambas repasaron en la mañana de ayer las conclusiones de esta novedosa experiencia, sin parangón por estos lares por la fórmula usada para recopilar el sentimiento y la sensibilidad de la sociedad. La iniciativa dejó cerca de 200 ideas para una capitalidad.
¿Y qué Segovia es la que visualizan sus vecinos en el 2019 tras disfrutar de la capitalidad? El análisis esbozado ayer por Nuria Preciado y por Clara Luquero se desglosa en diferentes apartados que responden a esa pregunta y al interrogante de cómo lograr esa urbe imaginada a diez años vista.
En sintonía con la Oficina
Más allá de algunas propuestas más o menos inverosímiles que hablaban, por ejemplo, de una capital con playa, la directora gerente de la Oficina subrayó la sintonía entre las ideas aportadas durante SegoviaExpresso y las líneas maestras que sigue la entidad de la que es responsable, lo que se traduce en que el trabajo que se está llevando a cabo va por el buen camino, intuyó Nuria Preciado.
Los participantes vaticinan un crecimiento de la población, especialmente en el ámbito provincial; una sociedad más implicada, reivindicativa, creativa, multicultural y sin prejuicios, agrupada en torno a pequeños centros de movilización social. El camino para conseguir este anhelo demográfico, siempre según las conclusiones extraídas, lo marca la elaboración de programas que aumenten la capacidad de decisión del ciudadano, su concienciación y su participación creativa. Y una reivindicación: dar más voz a los niños y jóvenes.
Los contertulios también vislumbraron una ciudad universitaria, dotada de escuelas específicas para creadores y con enseñanzas muy vinculadas a la actividad empresarial. La diversificación del ocio, la accesibilidad de los jóvenes a la cultura y la educación en estos valores desde la infancia son los pasos propuestos.
Identidad propia
Una urbe despojada de estereotipos, revestida de una mentalidad global y abanderada de la innovación y creación alternativas e independientes es otra de las visiones más repetidas en las conclusiones de la experiencia celebrada hace una semana. La idea de derribar las estaciones temporales en cuanto a hacer de Segovia un potente centro cultural durante todos los días del año también afloró en el debate.
En esta línea, para los ciudadanos sería conveniente desarrollar una planificación cultural más amplia, con una estrategia compartida por todas las instituciones. La constitución de espacios públicos dedicados a la creación y la dotación de proyección internacional a los acontecimientos que tengan como sede Segovia son otras de las fórmulas planteadas para hacer realidad los vaticinios de la población de cara al 2019.
El marchamo de capital internacional, europea, referente continental, abierta al extranjero y atenta con el visitante asoman como otros anhelos de la población. El cómo conseguirlo incluye la implantación de programas específicos de bienvenida para los visitantes foráneos en comercios y establecimientos hosteleros, así como una definición clara de la identidad de la ciudad mediante la constitución de una marca única distintiva de Segovia.