El perfil de los delincuentes que en las últimas semanas están protagonizando decenas de robos a empresas, bares y viviendas responde al de bandas especializadas con conocimientos, incluso, de informática a la hora de desconectar las alarmas. Eso les ocurrió a los dueños del bar restaurante Pirita, ubicado en la calle del mismo nombre del polígono de San Cristóbal. «Los ladrones entraron al local forzando una ventana, desconectaron la alarma y llegaron a tomarse una güisqui a nuestra salud antes de irse», recuerdan las víctimas. El robo, en su caso, se produjo a mediados de septiembre -es previo a la última oleada- y los autores fueron directos a por el dinero de las máquinas.
El establecimiento pertenece casualmente a los propietarios de otro bar del polígono, La Rotonda, que sufrió nada menos que trece asaltos similares entre 1999 y el 2003 y uno más hace un año a pesar de los costosos sistemas de seguridad instalados tanto en éste como en el otro local.
Pero el grueso de las víctimas de los últimos asaltos lo representan las naves del área industrial. Una de las últimas en recibir la indeseable visita de los delincuentes fue la nave de iluminación Dajoluz, situada frente a la urbanización Pinar de Jalón, en la esquina de la avenida de Zamora con la rotonda de San Cristóbal. Los ladrones accedieron a la nave forzando la cerradura de la puerta trasera durante la madrugada del viernes al sábado de la semana pasada. Fuentes de la empresa recuerdan que «causaron bastantes destrozos en las puertas» y, una vez dentro, «se llevaron todos los ordenadores que encontraron y dinero».
Blindar la empresa
Las víctimas decidieron al día siguientes intentar blindar su empresa con la instalación de cámaras de vigilancia y nuevas alarmas para «intentar que no volvamos a tener robos».
El relativo aislamiento de la nave, sobre todo por su parte posterior, facilitó la tarea de unos asaltantes que camparon a sus anchas por el interior del almacén antes de irse con el botín.
Éste y otros muchos robos han llegado a oídos de los responsables de la Asociación de Propietarios del Polígono de San Cristóbal, cuyo presidente, Antonio Rodríguez, confirma en el último boletín de la agrupación que han tenido «conocimiento de que se está produciendo un cierto incremento de robos en las naves del polígono». El portavoz de los afectados pide a las víctimas que les comuniquen los asaltos para acudir a las autoridades a reclamar un aumento de la vigilancia en un área industrial que lleva años esperando la puesta en marcha de un sistema preventivo de cámaras de vigilancias en sus calles para prevenir, al menos, nuevos asaltos.
La falta de información de primera mano de la agrupación impide, prosigue el escrito, «que hagamos las oportunas denuncias ante autoridades y medios de comunicación». De ahí que insistan en pedir a los afectados que les informen de cada robo que sufran.