El 2009 es el Año Internacional de la Astronomía, que conmemora los 400 años que han transcurrido desde que Galileo observó por primera vez las estrellas a través de un telescopio. El sacerdote, filósofo, doctor en Física por su tesis sobre rayos cósmicos y miembro del Observatorio Astronómico del Vaticano, Manuel Carreira, ha explicado en Palencia cómo ha evolucionado el conocimiento que se tiene del universo, en una conferencia celebrada en el campus universitario de La Yutera en el marco del ciclo Aula de Cultura.
-¿La ciencia y la fe son compatibles?
-Son dos maneras parciales de conocer y se tienen que complementar. La ciencia puede tratar aquello que se puede medir y desarrollar matemáticamente, pero no puede tratar lo que no puede demostrarse. A la ciencia no se le puede preguntar si Dios existe o si el Quijote es una obra de mucho valor literario. Esas cosas tan importantes de la vida humana quedan fuera del ámbito científico.
-¿Debe la Iglesia acercarse más a la ciencia?
-La Iglesia nunca ha estado lejos de la ciencia. En tiempos de Galileo, los mejores astrónomos eran del Colegio Romano de jesuitas y los cráteres de la Luna tienen nombres de jesuitas científicos. Además, el Observatorio del Vaticano es el más antiguo del mundo. No podemos obviar lo que han hecho muchos creyentes, y hay mucha gente que distingue perfectamente cuál es el campo de la ciencia y cuál el de la teología, y no le piden a una lo que aporta la otra.
-¿Cree que puede haber vida en otros planetas?
-Yo creo que es totalmente improbable, porque la probabilidad de que se forme por azar una molécula de ADN es mínima.
-¿Hacia dónde camina la astronomía?
-El universo es un tema donde habrá mucho trabajo por hacer durante muchos años. Todavía no hay una manera de comprender cómo evolucionó el universo o cómo se forman los planetas y no entendemos por qué cambia de orientación el campo magnético de la tierra o por qué el sol lleva casi un año sin manchas.
-¿Existió la estrella de Belén?
-En la antigüedad llamaban estrella a cualquier fenómeno del cielo, y en el año que nació Cristo ocurrió algo que llamó la atención de aquellos que estudiaban las constelaciones, pero no sabemos a qué se refieren.
-¿Entonces los Reyes Magos eran astrónomos?
-Más que astrónomos, eran astrólogos o magos, porque se dedicaban a hacer horóscopos y a buscar interpretaciones sobre temas de interés.