Se llama Reina y es la mejor galga de la región, según el jurado del VI Concurso Morfológico de la Raza Canina del Galgo Español que se celebró ayer en Villarrín de Campos, en Zamora, y en el que han participado 93 ejemplares de la comunidad y un par de ellos de un municipio de Toledo, según informó el presidente de la asociación de criadores de galgos de Castilla y León, Lorenzo Masero.
Reina, propiedad de Nicolás Egido, fue la mejor en la categoría de Ejemplares de Corredero, mientras que Jara, propiedad de Masero, logró el primer puesto en la categoría de Ejemplares para Selección y Mejora Genética. En la categoría de Concurso Morfológico Abierto el premio fue para un galgo también de Egido, según informó Masero, quien participó en el concurso con 10 ejemplares, aunque la media por galguero es de tres o cuatro.
El concurso sirve no sólo para preservar esta raza, sino para crear un programa de mejora genética con los galgos seleccionados en el concurso. Así, de la edición de ayer serán 12 los perros que participarán junto a los 8 del año pasado en el programa de mejora genética. Este proyecto puesto en marcha por la asociación pretende crear un banco de semen para promover la mejora genética de la raza. El banco seleccionará semen de los mejores ejemplares de la raza que se crían en la región y lo intercambiarán con centros de otras comunidades. La asociación tiene previsto celebrará su asamblea general el próximo 23 de octubre, donde se debatirá para su aprobación este proyecto.
Lorenzo Masero agradeció la colaboración de los galgueros porque la participación en el concurso era la esperada. «Aunque la cita es para galgueros de Castilla y León, si llega alguno de fuera también lo admitimos», explicó Masero, quien ha liderado desde hace años la defensa de estos perros ante los abusos de los cazadores, fundamentalmente, y quien ha denunciado los robos, pese a que han disminuido en el último año.
Robos
Tras varios años de registrarse una media en la región de 70 robos de galgos con intimidación, «este año sólo se han producido media docena, aunque no hay que bajar la guardia porque estos perros se pueden vender hasta por 20.000 euros», alerta Masero, quien ha sufrido estas amenazas y robos en su propia finca de Coreses.