Desde hace siglos el hombre ha buscado respuestas a las grandes miserias sociales: el hambre, la pobreza... Ahora esa persecución ha adoptado una nueva perspectiva: el emprendimiento social. Y este movimiento constituye el eje sobre el que girarán las jornadas internacionales que arrancan hoy en IE Universidad. Este foro, organizado por la profesora de la institución académica, Rachida Justo, reunirá en el campus segoviano de Santa Cruz la Real a una amplia y relevante representación de expertos mundiales que abordarán las líneas de esta práctica surgido de la globalización.
El encuentro culminará con una competición de proyectos internacionales, al que concurren una decena de equipos de diversas procedencias, como México, España, Noruega o Estados Unidos.
-Se conoce el concepto general de emprendedor, ¿pero que aporta el emprendimiento social?
-Es un concepto que se conoce desde hace tiempo, pero como denominación y a nivel académico es algo más reciente. Se trata de crear enfoques innovadores para resolver problemas sociales de índole complejo, y para ello se aplican herramientas propias de la gestión empresarial.
-¿Cuáles son esos grandes problemas a los que se busca solución?
-Pues, por ejemplo, la pobreza, el hambre, los problemas educativos, el fomento del arte... El objetivo del emprendimiento social es crear y gestionar organizaciones basándose en herramientas y enfoques innovadores.
-Insiste en esa visión novedosa que ha de aplicarse. ¿No sirven los modelos que ya se conocen?
-A nivel de gobiernos, entidades supranacionales y multinacionales ha habido una falta de eficiencia en la resolución de esos problemas sociales. Se creaban organizaciones muy grandes pero que no resolvían nada, si acaso sólo una parte. Este tipo de gestión acababa, en ocasiones, perpetuando la problemática porque se generaba una cultura meramente de asistencia. Por ejemplo, se aportaba el dinero, pero no se enseñaba a cómo combatir el problema por sí mismos. Surge entonces una mayor conciencia global, y en los empresarios se percibe una mayor preocupación hacia el impacto de estos males sociales. Entonces aquellos con espíritu emprendedor deciden que van a atajar el problema usando las herramientas de gestión.
-¿Puede citar algún modelo de este emprendimiento social?
-Mohamed Yunus, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz, es quizá el mayor exponente. Es el creador de los microcréditos, al frente de Grameen Bank. Mediante esta fórmula resolvió un problema antiguo y permitió ayudar a los más necesitados a obtener créditos.
-¿Hay un perfil del emprendedor social?
-Se han hecho muchos estudios sobre los emprendedores, pero no hay un retrato robot. Sí que existen; sin embargo, puntos en común, como un carácter dinámico, una visión de las cosas a largo plazo, suelen ser personas que saben hacer uso de sus contactos para generar redes y riqueza sin necesidad de contar con grandes recursos en sus manos. En cuanto al emprendedor social, es un concepto incipiente académicamente hablando. Son personas que proceden de disciplinas muy diversas pero que poseen un gran interés en los temas de carácter social, incluso desde su infancia.
-¿La globalización ha ayudado al germen de estas problemáticas o a su resolución?
-Ha favorecido más la generación de soluciones y ha traído consigo más conciencia para hacerse cargo de esos problemas, que llevan ahí desde hace siglos.