Es preciso adentrarse en la casa de La Alhóndiga y contemplar durante algunos minutos la mirada profunda de las mujeres africanas que ha retratado Angèle Etoundi Essamba, la fotógrafa camerunesa que ya expuso una muestra de su trabajo en una edición de Hay Festival y que regresa ahora a Segovia con una colección de 58 fotografías inspiradas en un viaje que la artista realizó a la isla de Zanzíbar en el año 2005.
La exposición, producida por la Casa África y organizada en la ciudad por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, reivindica la figura de la mujer en general y la perspectiva femenina en concreto, según explicó el alcalde, Pedro Arahuetes, durante la presentación de una muestra que no dejará indiferente a nadie.
La mujer africana protagoniza la mayoría de las 58 fotografías impregnadas de colorido y de sensualidad, que cristalizan en texturas insólitas y el colorido alegre y vital de las vestimentas de las nativas. «Más allá del velo, he intentado captar el impulso de vitalidad, fuerza interior y dignidad que muestran estas mujeres -aseguró Angèle Etoundi, que acudió a la inauguración de la exposición-. Ellas se expresan con nobleza a través de sus propios códigos y modos, desafiando así los estereotipos que marginan a la mujer velada y expresando por encima de todo su identidad».
Velos, telas, paños, tejidos, bordados y estampados enmarcan las figuras y las miradas femeninas que capta el objetivo de Angèle Etoundi, asocian tradición y modernidad y se convierten «en un adorno que se adhiere al cuerpo y lo transforma, dándole un nuevo soplo de vida. Más allá del valor místico y estético que encarna el velo, estas imágenes pretenden también servir de reflexión sobre todas las formas de exclusión, y suscitar una mirada libre de prejuicios que nos permita abrir los ojos al mundo y sobre nosotros mismos», apunta la fotógrafa camerunesa.
Por su parte, el comisario de la exposición, Landry-Wilfrid Miampika, subrayó la «sensibilidad» y la «poesía» que Etoundi lleva a su trabajo, y dejó claro que no le supone ningún esfuerzo añadido organizar una muestra tan extraordinariamente hermosa: «Mi trabajo ha sido fácil, pues la belleza misma de las fotografías estructura por sí misma la exposición».
Miampika aseguró que la fotografía de Angèle «ha estado, está todavía y sin duda alguna estará presente en todo tipo de encuentros artísticos internacionales, donde siempre es y será recibida con un fascinado y merecido interés memorable».
La artista
Angèle Etoundi Essamba nació en 1962 en Douala (Camerún), donde residió hasta los diez años de edad. Después se trasladó a París, donde cursó sus estudios secundarios. En 1982 se instaló en Amsterdam y allí se matriculó en la Escuela Profesional Holandesa de Fotografía.
A día de hoy, Angèle es la fotógrafa africana de mayor proyección internacional. Desde su primera exposición en 1985, en la Maison Descartes de Amsterdam, su obra no ha dejado de mostrarse en museos, ferias, bienales y galerías en África, Europa y Estados Unidos.
En España, la artista africana ha expuesto en Cuenca, Madrid, Toledo, Alicante, Segovia, Sevilla y Barcelona. Su obra siempre ha contado con muy buena aceptación en este país. De ahí su regreso a Segovia.