El agua. Ésta es la gran preocupación de vecinos y Ayuntamiento en Muñoveros. Los problemas de contaminación por nitratos a causa de los vertidos de purines se suceden desde hace años, mientras en el pueblo ansían la puesta en servicio de la presa del Ceguilla. La infraestructura hidráulica ya está hecha desde hace más de un año, pero ahora falta acometer la red de canalizaciones que conecte la presa con los 19 municipios que se beneficiarán de ella, los 18 pertenecientes a la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza, más Muñoveros, que logró sumarse al proyecto dada su delicada situación.
La elevada presencia de nitratos en el agua, oscilando sobre los límites de lo permitido, mantiene en alerta a la población. De hecho, aunque están dentro de los márgenes autorizados para el consumo gracias a un sistema de depuración instalado, «la gente no se atreve a beberlo», advierte del alcalde, Fausto Gordo. Comprar agua embotella o acudir con botellas o garrafas a la depuradora instalada en el depósito es, por el momento, la solución a este «sangrante problema» para Muñoveros, donde el líquido elemento es aún más preciado que en otros lugares.
Por su parte, para mejorar la distribución a las casas, el Ayuntamiento continúa renovando la red de abastecimiento. Es uno de los proyectos, junto con la redacción de las normas urbanísticas para regular y ampliar el casco urbano, en los que, dentro de las pocas posibilidades económicas de que dispone y siempre con ayuda exterio,r ejecuta, aunque piensa en más. «Proyectos hay muchos, pero no siempre se dispone de la suficiencia económica para poderlo hacer», advierte el regidor. «Iniciativas no faltan. Tengo unos concejales jóvenes, con ideas y ganas de hacer cosas», apunta, con cautela por si no llegan a poder hacerse realidad.
Además, la carencia de terrenos municipales en el entorno del casco urbano limita las posibilidades de crear dotaciones públicas como parques o zonas deportivas.
Crear infraestructuras que ayuden a mejorar el bienestar social es la prioridad municipal, que busca «hacer la vida más agradable para ver si la gente se va quedando, manteniéndonos, que no es poco», destaca Fausto Gordo. Y es que la lucha contra la despoblación es otro de los frentes abiertos por la localidad en la que, según dicen, reposan los restos del comunero Juan Bravo.
Y es que aunque en los últimos años el padrón permanece relativamente estable, gracias en parte a la población inmigrante, lo cierto es que el miedo al descenso está siempre ahí. Al menos, los jóvenes que hay se preocupan por mantener la actividad y este año han creado una asociación que pretende hacer más amenos los días en el pueblo.
En agosto organizó las primeras actividades y ya tiene otras programadas para lo que resta de año y servir de aliciente para que los jóvenes se queden o regresen a Muñoveros.
Próximo pueblo: