Esta decisión del PP es, a juicio de IU, «más propia de un gobierno tercermundista que de uno moderno. Lo polémico no es ya que se subvencione un espectáculo de maltrato a los animales, sino que se haga con el dinero de los colegios públicos». Además de esos 30.000 euros, la partida de toros se completa con 24.000 euros de una subvención nominativa que se anula al Consorcio de Fomento Musical para un espectáculo de folclore.















