
Los chicos procedentes de Parquesol, Miguel, Cristina, Paula, Sara, Sheila, Leticia, Carlos, Sara, Leonisa, Paula, Carmen, Miguel, Víctor, Laura, Jaime, Luisa y Javier lograron el tercer puesto.
De vaqueros llegaron los 'scout' de La Victoria. Daniel, Jaime, Nerea, David, Beatriz, Jesús, Verónica, Akela, Elena, Natalia, Cristina, Bagheera, David, Milagros y Yoli obtuvieron el cuarto puesto.
Y no hubo quinto malo, porque ayer nadie perdió. Los Íberos, ataviados con el clásico uniforme de excursionista. Miguel Ángel, Javi, Julián, Álex, Noemí, David, Víctor, Miguel, Clara Inés, Natalia, Javi, Gonzalo, Cecilia y Sandra interpretaron una conocida canción de los vallisoletanos Celtas Cortos.
San Jorge es el típico ejemplo de lo que un 'boy-scout' debe ser. Cuando él se enfrentaba ante una dificultad o un peligro, sin importar lo grande que pareciera, aún en la forma de un dragón como cuenta la leyenda, él no lo evitaba o le temía, sino que lo enfrentaba con todo su poder. Esto es exactamente lo que un 'scout' debe hacer cuando se enfrenta a una dificultad o un peligro sin importar qué tan grande o terrible pueda ser. Él debe enfrentarlo con valor y confianza, usando toda su fortaleza para tratar de vencerlo, y con la certeza de que al final tendrá éxito.
El clima se puso del lado de los jóvenes aventureros y pudieron disfrutar de un día para el recuerdo. Desde primera hora de la mañana, a las 9.00 horas, sonaban todos sus despertadores y se arrancaban en una marcha en bici por toda la ciudad.
Establecieron diferentes rutas, adaptadas a los distintos grupos de edad de los participantes. El punto de partida fue la plaza de Santa Cruz y recorrieron diferentes localizaciones de la ciudad bien conocidas, como la zona del río Esgueva, el parque Ribera de Castilla, la playa de las Moreras, el Paseo de Zorrilla o el Museo de la Ciencia, para finalizar en la zona del parque de Canterac, donde concluyó esta primera actividad lúdica. Acto seguido se celebró la comida de hermandad, a base de bocadillos y refrescos.
Todos los beneficios que se obtuvieron con la venta de los víveres irán destinados al proyecto de cooperación 'Chibuluma', que desarrollan los hermanos maristas en Zambia y cuyo objetivo principal es la escolarización de los niños de la zona y la construcción de un colegio y otras dependencias de primera necesidad. El plato fuerte llegó tras la sobremesa a base de juegos de cartas. Se dividieron en cinco grupos, cada uno para poner en escena una actuación.
Al final, todos tan contentos, satisfechos de haber pasado un gran día y deseosos de un próximo reencuentro con sus amigos en una acampada.















