
-Aunque usted señala que no es para tanto, lo cierto es que hay abandono del cultivo de la vid en la comarca de Cigales.
-Creo que hay indicios como para una cierta preocupación. Hay un lastre importante, pero la situación no es alarmante. Aparte de la política comunitaria, que ha sido nefasta para Castilla y León, ha aumentado la edad de los agricultores y la juventud ha emigrado, como ocurrió en la Ribera, donde luego se ha recuperado como en una especie de proceso natural.
-Aún así han bajado el número de hectáreas y de viticultores.
-Lo más preocupante es que no siguen aumentado las nuevas plantaciones. Cigales atraviesa un periodo de estancamiento, porque hace cinco o seis años no exportaba ni una gota de vino. Pero al consejo regulador han llegado elementos jóvenes que son los que van a poder sacar a la DO de ese periodo de estancamiento, mejor preparados desde el punto de vista de las nuevas tecnologías, la comercialización y las exportaciones. Además, el tinto es un valor añadido y, en Cigales, su producción casi está en el 50%, al igual que el rosado. La Cooperativa acaba de lanzar un tinto reserva. Hace unos años era impensable.
-¿Qué podría garantizar la recuperación del precio de la uva?
-En primer lugar, la producción de tintos y, en segundo lugar, la recuperación mundial del consumo de rosados, según se demuestra en el último informe de la consultora AC Nielsen, que va a hacerse público en breve.
-¿No hay que abandonar la elaboración de rosados?
-No. Posiblemente haya que esperar dos o tres años para ver la recuperación de Cigales.
-¿Quizá el abandono de gente mayor que se registra ahora era necesario?
-Era necesario un cambio generacional. Hace veinte años los jóvenes se fueron de la Ribera del Duero para trabajar en las fábricas, pero luego volvieron y ahora presumen de ser viticultores. Ha existido un tiempo de dejadez y de mala coyuntura en Cigales, y eso se paga. La comarca no se ha hundido de milagro.
-¿Cigales verá entonces la luz al final del túnel?
-En cuanto aumente la comercialización y las exportaciones. También es necesario que aparezcan firmas de fuera porque la tierra es excelente. Tenemos noticias de al menos tres grupos de inversores que están analizando la posibilidad de instalarse en Cigales. Si se dan las condiciones para los viticultores y las bodegas, en cinco años se puede producir un cambio brutal. Además, me gustaría lanzar una llamada de atención para pedir protección y subvenciones para que no se permita que se arranquen las viñas centenarias que dan gran calidad al vino.
-¿La DO podrá finalmente utilizar el Castillo de Fuensaldaña como sede emblemática?
-Fuensaldaña sería un punto importante para poder relanzar Cigales, pero seguimos esperando una respuesta del presidente de la Diputación.















