
ZONAS AFECTADAS
La normativa de calidad acústica hace todavía más estrictos estos niveles cuando se refiere a calles que requieren una especial calidad acústica, como aquellas en las que se encuentran colegios o centros asistenciales y hospitalarios, donde las autoridades entienden que es necesaria un mayor control de la contaminación sonora. En estas vías, el límite diurno se rebaja en cinco decibelios (hasta los 60). Y estas frontera es rebasada en el entorno de 74 de los 140 centros educativos de la ciudad (colegios, institutos y facultades universitarias). Esta quiebra también afecta por el día a tres hospitales (el Benito Menni, el Sagrado Corazón de Jesús y el Río Hortega). Y por la noche, a esta lista se unen el Campo Grande, el Clínico, el Felipe II y el psiquiátrico Doctor Villacián.
El tráfico es la principal fuente de ruido de la capital, según recoge el informe. Las arterias con mayor presión de vehículos son aquellas que generan un mayor ruido en las viviendas del entorno. Así, las calles con mayores problemas acústicos son el Paseo de Zorrilla, la avenida de Salamanca, la rondilla de Santa Teresa y el paseo de Arco de Ladrillo. El mapa del ruido encargado por el Ayuntamiento establece un dibujo de la contaminación sonora de acuerdo con el ruido que llega a las fachadas (no al interior de la vivienda o del colegio y el hospital, ya que en estos casos habría que hacer mediciones interiores que tuvieran en cuenta los materiales y el aislamiento de cada uno de estos inmuebles).
La herramienta que mide el ruido en la ciudad trabaja con proyecciones y cálculos (a partir del tráfico, número de vecinos, presión urbanística, pero sin atender, por ejemplo, a las obras), luego comprobadas a través de mediciones. Para el documento de Valladolid se hicieron más de quinientas en 41 zonas y barrios de la capital. El que peor parado sale es Soto de Medinilla.
La cercanía con la ronda y con fábricas como Michelin dispara el ruido en esta zona de la ciudad, sobre todo por la noche, puesto que el 70% de la población padece ruidos superiores a 55 decibelios. «No obstante, el ruido debido a las industrias es poco relevante con respecto al tráfico, que enmascara otras fuentes de contaminación acústica», según explican los responsables de este estudio. Así, las zonas más afectadas son aquellas con mayor presión circulatoria, como San Pablo y San Nicolás, La Antigua-Santa Cruz, Caño Argales y Campo Grande. A continuación se sitúan Hospital, Circular, el entorno de la Plaza Mayor y Delicias Canterac (por el tráfico que aloja las rondas). Las zonas más tranquilas son Puente Duero, Las Flores, La Overuela y El Pinar de Antequera.


















