
Técnico de las Consejerías de Educación y de Cultura, representantes del Ayuntamiento de Valladolid y la comisión de centros públicos y concertados, Ampas y clubes estaban citados ayer, junto con la Inspección de Trabajo, a una reunión en donde deberían perfilarse las soluciones al problema del Deporte Escolar.
Lo que debería haber sido un encuentro para buscar soluciones se convirtió en un auténtico paso atrás en el problema escolar. La Inspección de Trabajo no acudió a la cita ya que considera que su misión es inspeccionar a los 700 monitores y exigir su regularización ateniéndose al ordenamiento jurídico.
El asunto de las inspecciones a los monitores parecía que estaba aparcado en espera de que la Junta de Castilla y León, con su consejero de Educación Juan José Mateos, encontrase la fórmula que conciliase el trabajo de los monitores voluntarios y su relación con las Ampas con las exigencias de la Inspección de Trabajo. Además, la propia Junta afirmó a primeros de enero que el asunto de las inspecciones quedaba paralizado y para ello 'organizó' los cuestionarios que debían rellenar los colegios, las ampas y los clubes.
Meses después, los cuestionarios han caídos en papel mojado, la Junta de Castilla y León con su consejero Juan José Mateos al frente continúa dando largas sin aportar ni una solución y el problema parece enquistarse de manera irreparable para el próximo curso.
Pregunta al consejero
Ayer mismo, la diputada autómica socialista Ana Redondo elevó una pregunta en el pleno de las Cortes al consejero de Educación sobre el caos en el Deporte Escolar, y el responsable del área afirmó que «el problema es solo de Valladolid debido a la falta de pago de la cuota a la Seguridad Social de algunos monitores por parte de algunas asociaciones de padres». Tratando así un tema como el que afecta a unos 10.000 niños se explica que el problema no encuentre solución.
La Inspección de Trabajo considera relación laboral la que tienen las Ampas y los colegios con los monitores, en su gran mayoría voluntarios, mientras que las Ampas y los colegios consideran que no exite tal relación laboral debido a la escasa remuneración, su falta de entidad jurídica, su ausencia de control sobre la actividad y el horario que realiza el monitor, etc.
Precisamente esa fue la raiz del problema y de ahí que la Junta, que es quien tiene las competencias en el Deporte Escolar, aunque transferidas al Ayuntamiento, es quien debe regularizar y normalizar la actividad de los 700 monitores. Quizás el consejero debería saberlo y desde luego ordenar que se llevase a cabo siguiendo el modelo (de entre los muchos existentes en las 17 autonomías) que más se adecuase a las necesidades, no solo de Valladolid, sino de toda Castilla y León. Porque el problema de Valladolid es que es la única población donde se han llevado a cabo inspecciones.
Por ello, la comisión de centros públicos y concertados, Ampas y clubes exigen una reunión urgente con la Inspección de Trabajo y con el subdelegado del Gobierno para intentar desbloquear todo el problema del Deporte Escolar.
Hoy, asamblea
Hoy, a las 19 horas, en el colegio Ribera de Castilla, se celebrará una asamblea de los centros públicos y concertados, las ampas y los clubes, para tomar una postura ante el cariz que van tomando las negociaciones. El próximo mes de mayo se abrirá el plazo para solicitar las subvenciones del próximo curso y nadie, y mucho menos en la Junta de Castilla y León, saben qué modelo será el que evite nuevas inspecciones de Trabajo el próximo curso.







