
La agresión tuvo lugar sobre las 8.30 horas de la mañana del lunes en una de las paradas que hace el autobús, en las inmediaciones de un instituto donde se iba a bajar el presunto autor de la agresión, C. D., para desplazarse hasta otro centro en el que estudia. Según la denuncia, éste se dirigió al otro joven y le exigió bajo amenazas con la navaja, que bajara del autobús, aunque tenía que continuar hasta la siguiente parada. Una vez fuera, le tiró al suelo y le propinó cinco pinchazos: en el costado izquierdo, en la espalda, en el hombro, en uno de los glúteos y un rasguño en el pecho. Tras ello, incluso continuó amenazándole de muerte.
La víctima, J. M., volvió a subir al autobús y llegó hasta su instituto. Ya en clase se percató de que tenía sangre y una tutora le acompañó hasta Urgencias del Hospital Virgen de la Concha, donde fue atendido de las heridas, que no revisten gravedad.
Enfrentamiento anterior
Según la declaración del presunto autor de las lesiones -tras la denuncia presentada por la madre de la víctima-, ambos habían mantenido un enfrentamiento la semana pasada en el que se cruzaron insultos. C. D. afirmó que llevaba la navaja porque el día anterior -el domingo- había hecho unas reparaciones en la bici y la había guardado la navaja en el bolsillo del pantalón, el mismo que llevaba el lunes, por lo que la navaja seguía allí.
Algunos compañeros del denunciado apuntaron que ya había intervenido en otros altercados con amenazas y que tiene un comportamiento agresivo.
Sí consta que C. D., había estado ya con anterioridad en el Servicio de Protección de Menores de la Junta por un episodio de insultos a una profesora.
El fiscal de menores, que instruye el caso, citará a declarar a ambos, así como a los testigos, y solicitará el informe forense sobre las lesiones una vez que se haga la valoración del estado de la víctima, que está prevista para hoy.
Expediente educativo
Paralelamente, la Dirección Provincial de Educación abrirá un expediente para esclarecer las circunstancias de la agresión, informa Europa Press. El director de Educación, Pedro San Martín, señaló que en el centro donde estudia el presunto agresor se mostraron muy sorprendidos al comunicarles el suceso, ya que consideran que no es un chico agresivo ni conflictivo.
San Martín no precisó qué tipo de medidas disciplinarias se aplican en estos casos. «Afortunadamente, no pasó nada para lo que pudo haber sido, pero habrá que estudiar detenidamente los he- chos», precisó.
Ambos jóvenes coinciden en el autobús escolar desde después de las Navidades, cuando a la ruta que hace el vehículo de la zona de Tábara se incorporaron algunos pueblos del entorno de la capital, en uno de los cuales reside el denunciado.
De las declaraciones de allegados a uno y otro se desprende que las tensiones entre ambos jóvenes se han hecho evidentes en otras ocasiones sin que ninguna de las partes haya concretado la causa. Al parecer, sus caracteres chocan, lo que se traduce en frecuentes provocaciones y amenazas. Así, parientes de C. D. indican que el ahora agredido, J. M., también amenazó a una chica que es familia del otro joven.












