
ACTIVIDADES
El diseño del pabellón juega con la geometría circular del patrimonio y también del río Duero, tendrá tres muros curvos de 7,57 metros de altura, según destacaron sus diseñadores, los arquitectos Rafael Beneytez Durán y Pedro López Quintas. Las botellas albergarán en su interior lamparas LED RGB que permitirán construir mensajes y cambiar la iluminación en la superficie de los muros.
La Junta ocupará una superficie de 375 metros cuadrados en el llamado Edificio Ranillas (2.200 metros cuadrados), compartido con el resto de comunidades autónomas -excepto Aragón, que como es lógico tendrá pabellón propio- y las ciudades de Ceuta y Melilla. En un segundo nivel, se instalarán los restaurantes de las distintas regiones, que en el caso de Castilla y León estará coordinado por los seis cocineros con estrella Michelin y la Asociación de Sumilleres de la comunidad autónoma, para elaborar menús basados en productos de calidad pero con las tendencias actuales.
La consejera de Medio Ambiente, Mª Jesús Ruiz, señaló que la Junta aprovechará la Expo-Zaragoza para vender uno de sus proyectos estrellas más polémicos, la ciudad del Medio Ambiente de Soria. La responsable de Cultura y Turismo, Mª José Salgueiro, explicó que intensificará la oferta de los recursos turísticos y alojamientos de Soria como alternativa a los visitantes, dado la proximidad a Aragón. Hasta 25 piezas de arte contemporáneo procedentes del Musac se alternarán con 17 piezas representativas del patrimonio histórico de Castilla y León. A la entrada se instalará la recién adquirida escultura Bit-Fall del artista Julius Popp, una suave cortina de agua.
Debido a que el agua es el marco temático de esta exposición, el hilo conductor del pabellón de Castilla y León será el río Duero, sin olvidarse de las cuencas del Tajo y el Ebro, y del Canal de Castilla, que estará presente en una maqueta orográfica de la esclusa de Frómista, en Palencia.










