PERSONAL SANITARIO
Esta opinión se sustenta en que mientras la media de médicos activos por cada 100.000 habitantes es de 300 en Europa, en España se eleva a 414. De todos los países europeos, sólo Grecia, Bélgica e Italia superan a España en número de facultativos. La «irregular» distribución se aprecia de manera evidente en el número de colegiados menores de 65 años por autonomías. Aragón, Navarra y Madrid encabezan la lista superando o frisando los 500 profesionales por cada 100.000 habitantes, mientras que Castilla-La Mancha, Murcia, Ceuta y Melilla la cierran con cifras inferiores a 350. Estas desigualdades se extienden, además, en las propias autonomías según las provincias que se analicen. La paradoja surge cuando se analiza el número proporcional de médicos que trabajan en el sistema sanitario público de esas comunidades, ya que se da la vuelta a la tortilla.
Necesidades puntuales
Así, autonomías que figuraban en los últimos puestos en cuanto a número de colegiados se erigen en las que encabezan el ránking, por este orden: Castilla-La Mancha, Galicia, Extremadura, Castilla-León y Murcia. Hay que tener en cuenta que éste, como otros estudios, analiza el número de facultativos en proporción a la población, pero no la dispersión y la frecuentación, dado que comunidades más envejecidas, como Castilla y León, necesitarían más médicos al registrar mayor presión asistencial. Además, un facultativo puede tener en una zona rural un centenar de pacientes y en una urbana superar los dos mil, por lo que el porcentaje es relativo.
La tesis del estudio reside en que en España las necesidades de médicos «son puntuales» y referidas a «algunas especialidades, provincias y servicios». No es un problema de oferta, sino de demanda no regulada, imprevista o no planificada, donde intervienen muchos factores, por ejemplo la existencia de plantillas sobredimensionadas en determinadas especialidades y servicios y la necesidad de otros considerados más desagradables, como las urgencias. La OMC considera esencial que el Ministerio de Educación y Ciencia atienda su reiterada petición de cruzar los datos sobre los títulos de especialistas, ya que la organización colegial no goza de estos datos ni de su distribución estatal.
Como propuestas, la OMC plantea establecer un número adecuado de plazas formativas, tanto en el grado como en la formación sanitaria especializada, así como actuar, con criterios de calidad, en la homologación de títulos extranjeros o su reconocimiento para el ejercicio profesional y asegurar una distribución geográfica equilibrada.















