
La niña, alumna de primer curso de Primaria en el Centro Rural Agrupado (CRA) Camilo José Cela de El Arenal -a siete kilómetros de la anterior localidad-, acababa de salir de la empresa en torno a las 11.15 horas cuando, al parecer, se «tropezó y cayó al suelo» delante del operario de una carretilla elevadora que no vio a la pequeña, según relató el alcalde de El Arenal, José Luis Troitiño.
La víctima, cuya identidad responde a las iniciales L. J. S., quedó tendida en el suelo inconsciente fruto de un golpe contra los palés que transportaba la máquina sin que los sanitarios desplazados hasta el número 17 de la carretera de Candeleda, donde se encuentra la fábrica de dulces, pudieran hacer nada por su vida.
La pequeña formaba parte de una expedición de 47 alumnos de primero, segundo y tercero de Educación Primaria, vigilada por cinco profesores, que esa misma mañana habían visitado las instalaciones de la cooperativa El Puente de la misma localidad. El siniestro llevó al CRA Camilo José Cela -donde cursan estudios 121 niños- a suspender las clases ayer y hoy, mientras que los ayuntamientos de dicho municipio y de Arenas de San Pedro -además de otros de la comarca como El Hornillo y Guisando- decretaron dos días de luto por el siniestro.
Visita de Cecilio Vadillo
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en El Arenal, acogerá hoy por la tarde un funeral que se prevé multitudinario en un municipio conmocionado por lo ocurrido y que apenas supera el millar de habitantes.
El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo, que acudió ayer a una localidad de la que son oriundos sus padres, recordó que la niña de seis años era «muy abierta y activa». El político conoce personalmente a la familia -una de las dos hermanas de la pequeña es amiga de su hija- y mostró su consternación por lo ocurrido, informa Europa Press.
Otro tanto hizo el viceconsejero de Educación Escolar, Fernando Sánchez-Pascuala, quien lamentó lo que calificó como una «situación tremenda». De ahí que la consejería pusiera un equipo de psicólogos a disposición de los compañeros de la niña fallecida.
La tristeza también se palpaba entre los habitantes de El Arenal: «Era una niña maravillosa, llena de vida, alegre,..., y cuando nos hemos enterado de su muerte ha sido como si soltaran una bomba en el pueblo», decía Isabel Cano, una vecina de este municipio ubicado al sur de la provincia. La pequeña de seis años era para ella «una muchacha muy viva y alegre que siempre andaba corriendo por la calle. Una maravilla».










