
Arahuetes aseguró que los trenes lanzadera Avant (que la ministra supeditó a la demanda) tendrán un precio final, con los bonos de cincuenta viajes, que rondará los cuatro euros (hasta Segovia). El viaje en esos trenes tardaría media hora. Y además, de los cinco AVE que llegarán a Valladolid, dos pararán en Segovia.
El coste del billete sencillo en los trenes Avant, ha indicado Arahuetes, será de alrededor de 8,60 euros, similar al del servicio que cubre el trayecto entre Madrid y Toledo. No en vano, la ministra ya avanzó que esta distancia sería la de referencia para establecer los precios entre Madrid y Segovia. Lo que no ha precisado es si todas estas lanzaderas de alta velocidad también llegan hasta Valladolid.
El delegado del Gobierno, Miguel Alejo, insistió ayer en que el viaje del jueves entre Madrid y Valladolid se realizó en un «tren laboratorio» y que el objeto fue «comprobar sobre el terreno cómo van las cosas». Lo mismo defendió la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, al término del Consejo de Ministros.
Alejo lamentó que los dirigentes populares «acusen a la ministra de venir a hacerse la fotografía» y les criticó por no recordar las imágenes de Alvarez Cascos «inaugurando traviesas o incluso los sondeos del terreno en el túnel de Pajares», informa Europa Press.
El consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, ironizó al afirmar que «está bien probar un Talgo para ver cómo funciona un tren de alta velocidad», en relación al recorrido completo por la línea de la alta velocidad entre Madrid, Segovia y Valladolid que realizó la ministra. Reclamó además que el AVE llegue «con todas las prestaciones, y no un talgo diésel». Desde Adif recordaron que la prueba se hacía sobre la línea, no sobre el ferrocarril.















