
LOS HITOS DEL EURO
Además, el dólar canadiense logró en algunos momentos de ayer la paridad con el dólar estadounidense, algo que no había ocurrido en los últimos treinta años, desde noviembre de 1976, tras la elección del presidente demócrata Jimmy Carter. La moneda del país del norte se ve favorecida por el aumento de los precios del petróleo y del oro, dos materias primas de las que Canadá es un gran exportador, y se ha apreciado más del 10% frente al billete verde estadounidense desde el inicio del año.
El martes, la Reserva Federal (Fed) recortó los tipos de referencia en un intento de estimular a la decaída economía y protegerse de la contracción mundial del crédito. Una reducción del precio oficial del dinero deprecia al dólar porque los activos en otros países se vuelven más atractivos para los inversores.
La volatilidad se ha apoderado de los mercados financieros desde comienzos de agosto, porque la inquietud sobre los préstamos inmobiliarios de riesgo en Estados Unidos ha llevado a los inversores a reducir la exposición al riesgo.
«Tras la decisión de la Fed, es probable que cualquier dato (económico) estadounidense negativo alimente la especulación sobre un nuevo recorte de los tipos y ponga al dólar otra vez bajo presión», opinó el economista de Commerzbank Gavin Friend.
Mientras tanto, las autoridades económicas y monetarias norteamericanas emiten sus primeras opiniones oficiales sobre las consecuencias de la crisis financiera que forzó la rebaja de los tipos de interés. El secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, dijo en una comparecencia ante el Congreso estadounidense que comenzaba a percibir «signos esperanzadores» en los mercados de crédito, si bien reconoció que no se había recuperado la normalidad de funcionamiento.
Paulson insistió en que la crisis financiera tendrá un impacto «modesto» en el crecimiento, ya que la economía goza de buenos fundamentos. «Los indicadores económicos estadounidenses gozan de buena salud: el desempleo es bajo, los salarios suben y la inflación de base está contenida», reiteró Paulson, para añadir que la debilidad del sector inmobiliario puede tener consecuencias.
Jornada bursátil
La bolsa española cedió ayer el 0,47% en una sesión en la que, tras dos jornadas de fuertes subidas, los inversores optaron por hacer caja ante la fortaleza del euro y por el temor a que la crisis hipotecaria persista pese a la rebaja de tipos. Después de anotarse el pasado miércoles la mayor subida de los últimos cuatro años, su principal indicador, el Ibex-35, se deshizo de 67,70 puntos, equivalentes al 0,47%, y se situó en 14.427,10 unidades.
El resto de mercados europeos también se decantaron por los números rojos desde los primeros compases de la sesión, lastrados por un euro cada día más fuerte y por la apertura a la baja de Wall Street. Fráncfort cedió el 0,20%, Londres el 0,48%, París el 0,70% y Milán el 0,78%, en tanto que el Eurostoxx bajó el 0,53%.





