ETA dará por finalizado el "alto el fuego permanente",
declarado el 22 de marzo de 2006, a partir de la próxima madrugada. La decisión supone que "todos los frentes" volverán a estar "activos", según subraya la organización terrorista en un
comunicado remitido al diario
Berria.
La banda argumenta su decisión en que "no se dan las condiciones mínimas para seguir con un proceso de negociación" con el Gobierno, al que acusa de haber adoptado "pseudosoluciones que no llegan a ningún sitio".
Tras darse a conocer el comunicado, el presidente del Gobierno ha lanzando un llamamiento "unánime" a los partidos políticos. Zapatero, para quien la decisión de la banda terrorista "va en dirección contraria al camino que desean la sociedad vasca y española", ha asegurado que el Ejecutivo no cederá "a ninguna de las amenazas o desafíos" lanzados por ETA.
Mariano Rajoy ha pedido al Gobierno que "rectifique" y ha supeditado la unidad de los partidos a la vuelta a los principios del 'Acuerdo por las Libertades y contra el terrorismo'. El líder del principal partido de la oposición ha asegurado que la organización terrorista será derrotada "con la Ley y con el Estado de Derecho, sin atajos ni negociaciones".
En sentido calcado al de Rajoy se ha expresado Zapatero al asegurar "que el Gobierno, con la fuerza de la Ley y del Estado de Derecho, pone y pondrá todos los medios para la defensa de la convivencia, de la libertad y de la seguridad de todos los ciudadanos".
Contra el delirio totalitario
En su breve
comparecencia -en la que no se han admitido preguntas y en la que ha estado acompañado por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y por el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba- Zapatero ha expresado su esperanza "de que el respaldo de los grupos políticos sea unánime. Me esforzaré para lograrlo" y conseguir que la paz "se alcance cuanto antes".
El jefe del Ejecutivo, para quien "la fuerza de la democracia y la palabra siempre derrotará al delirio totalitario", ha lamentado el fin del "alto el fuego" que, en realidad, "se rompió con el atentado de la T-4 en Barajas". "He realizado todos los esfuerzos posibles para alcanzar la paz. Sé que la mayoría de los ciudadanos vascos conocen la autenticidad del esfuerzo hecho", ha precisado.
Las respuestas del Gobierno
Para Zapatero, la decisión de ETA es una equivocación: "Hoy ETA ha tomado la misma decisión que otras veces en el pasado, y ahora, como entonces, vuelve a equivocarse". Ante ello, el Gobierno ofrecerá "una respuesta anclada en la defensa común de los valores e instituciones democráticas, en la estricta aplicación del Estado de Derecho, en la eficacia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguidad del Estado y en la cooperación internacional".
"Somos un país fuerte, la sociedad española ha mostrado a través de un periodo ya muy largo que su dolor no debilita su fortaleza, que el sufrimiento no merma su determinación. Lo mostrará ahora de nuevo. Sin ceder a ninguna de las amenazas o los desafíos a los que se le quiere someter", ha sentenciado el jefe del Ejecutivo.
"El futuro de los vascos depende y dependerá de ellos mismos", en el marco "de la ley y de la democracia". "Nunca dependerá de la violencia terrorista", ha abundado.
Anuncio de la ruptura
En su comunicado, la banda terrorista acusa al Ejecutivo socialista de haber respondido "al parón de las acciones armadas" con "detenciones, torturas y persecuciones". Y, más en concreto, critica al presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de haber transformado su talante en un "fascismo" que "deja a los ciudadanos y a los partidos sin derechos".
Las críticas se hacen extensivas al PNV, partido al que, según ETA, "se le ha caído la careta" y "miente" cuando ha de defender a Euskal Herría".
ETA arremete en su comunicado contra las decisiones judiciales que han impedido la participación de buena parte de la izquierda abertzale en los
comicios del 27-M porque, sostiene, se ha impedido la libre expresión de "miles de votos en favor de un cambio político" y de "miles de voces en favor del futuro de este pueblo".
El alto el fuego permanente fue anunciado el 22 de marzo de 2006 y entró en vigor dos días más tarde. Durante este tiempo, la organización terrorista ha asesinado a dos personas en el atentado del 30 de diciembre en la T-4 de Madrid-Barajas. Una tercera murió tras resultar herida en incidentes de violencia callejera.
Rajoy exige "claridad"
El líder del líder del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy, ha intervenido desde Vitoria para expresar su disgusto con la declaración de Zapatero porque, a su juicio, no ha sido "lo suficientemente claro" en su determinación para acabar con ETA. "Le pido al Gobierno que rectifique, le pido claridad, certidumbre, seguridad y que no haya ningún tipo de ambiguedad. Su declaración no ha sido clara en este sentido".
Rajoy sostiene que ETA "será derrotada con la Ley y con el Estado de Derecho, sin atajos ni negociaciones". "Espana es una gran nacion y unos terroristas no pueden doblegar el deseo mayoritario de los españoles", ha rematado.
Atentado "inminente"
Los servicios de información de la Guardia Civil, la Policía Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia ya anticiparon hace semanas al Gobierno de la "inminencia" de un nuevo atentado. Las fechas que manejan nunca van más allá del mes de agosto y, de hecho, los expertos se sorprenden de que la organización terrorista no haya aprovechado el periodo electoral para cobrar protagonismo.
Fuentes de la lucha antiterrorista sospechan que la banda cuenta en estos momentos con algún tipo de infraestructura en el País Vasco. Durante los meses que ha durado el alto el fuego la trama habría estado dirigida por miembros 'liberados' de la banda y estaría compuesta por otros 'legales' (miembros de ETA sin fichar), con infraestructura y a la espera de recibir órdenes.